Guia sobre proteccion de personas por medio de la relocalizacion planificada ante desastres y cambio ambiental

Author: 
la Institución Brookings, la Universidad de Georgetown, ACNUR
Publisher: 
ACNUR, la Institución Brookings y la Universidad de Georgetown
Type of Publication: 
Status: 
Free
Language of Publication: 
Spanish
Year of Publication: 
2015

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Los desastres desplazaron en promedio 27 millones de personas por año entre 2008 y 20131 - un número que probablemente aumentará como resultado de dos factores. En primer lugar, se espera que el cambio climático produzca eventos más frecuentes y severos relacionados con el clima, aumento en el nivel del mar y otras amenazas y cambios ambientales asociados al calentamiento global. En segundo lugar, las tendencias demográficas de crecimiento de la población y la mayor concentración de personas en zonas costeras llevan a que las amenazas naturales probablemente afecten a más personas en el futuro. En este contexto, trasladar y reasentar personas en nuevos lugares puede llegar a ser una opción de protección cada vez más viable. Muchos gobiernos ya están contemplando e implementando medidas para trasladar poblaciones vulnerables fuera de zonas de riesgo2. Sin embargo, la relocalización de las poblaciones en riesgo para protegerlos de los desastres y de los impactos de los cambios ambientales, incluyendo los efectos del cambio climático, conlleva serios riesgos para aquellos que se pretende beneficiar, incluyendo la alteración de sus medios de vida y la pérdida de sus prácticas culturales.

Determinar cuándo reubicar poblaciones en riesgo con el fin de protegerlas y mitigar el desplazamiento puede variar de un contexto a otro, dependiendo de la naturaleza de la amenaza natural o de los cambios ambientales y de factores sociales, políticos y económicos. Los gobiernos pueden llevar a cabo la relocalización de la población como una medida preventiva cuando los peligros amenazan en convertir en inhabitables ciertas áreas. De hecho, este tipo de intervenciones puede ser una medida eficaz para reducir el riesgo de desastres, tal como se afirma en el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-20303. En Fiji, por ejemplo, el gobierno está evaluando de manera proactiva la vulnerabilidad de las comunidades rurales, en anticipación a la posibilidad de que sea necesario trasladarlos. En Estados Unidos, un número de comunidades indígenas de Alaska han buscado durante más de una década el apoyo del gobierno para trasladarse debido a los cambios ambientales, exacerbados por los efectos del cambio climático (tales como la pérdida de hielo marino, la erosión costera, el derretimiento del suelo congelado), los cuales han hecho difícil seguir viviendo en sus lugares de origen. En otros casos, los gobiernos pueden tomar medidas reactivas para reubicar a las personas después de un desastre de gran magnitud con el fin de protegerlos de amenazas futuras. Por ejemplo, tras la devastación causada por el tifón Haiyan en noviembre de 2013, Filipinas inició un ambicioso plan para trasladar 200.000 hogares - 1 millón de personas - a zonas más seguras.

Así mismo, en el contexto del cambio climático, la relocalización planificada puede servir como una estrategia efectiva de adaptación. La Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en Cancún en 2010, exhortó a una mayor acción y cooperación internacional en materia de relocalizaciones planificadas como uno de los tres tipos de movilidad humana que deben ser considerados dentro de las medidas de adaptación al cambio climático4. Mientras que la atención se ha enfocado considerablemente en la migración y el desplazamiento, ha habido menos atención a las relocalizaciones planificadas como una estrategia efectiva para la reducción del riesgo de desastres, mejorar la resiliencia y adaptarse al cambio climático. Experiencias similares demuestran que la relocalización de personas es una tarea compleja con un fuerte potencial de violar los derechos básicos y dejar a la gente en condiciones peores. Estados que enfrentan situaciones donde la relocalización planificada puede ser necesaria, carecen de guías sobre los principios y derechos básicos que se aplican en esta poderosa y desafiante alternativa.

Por lo tanto, esta Guía sobre Relocalización Planificada establece los principios generales para apoyar a los Estados y otros actores que se enfrentan con la necesidad de emprender "Relocalizaciones Planificadas" (como se define más adelante). Se espera que estos principios generales sean de utilidad para los Estados y los actores involucrados en la formulación de leyes, políticas, planes y programas para la Relocalización Planificada. Estas Directrices estarán acompañadas por un conjunto de directrices operativas, que se desarrollarán en 2015 - 2016, las cuales incluirán medidas específicas y ejemplos de buenas prácticas para apoyar a los Estados en la adopción de estos principios generales en leyes, políticas, planes y programas concretos. Como parte de este proceso, esta Guía también estará abierta a una segunda fase de comentarios a partir de octubre 2015 y puede ser modificada y publicada nuevamente durante el segundo trimestre de 2016.